¡Flash ciencia! “¿Qué neuronas son las encargadas de que tengamos hambre?”

21 septiembre 2015 en Actualidad, Destacado

Llega septiembre y con la vuelta al cole nos hemos puesto académicos, y es que pretendemos saber qué neuronas son las encargadas de crear sensación de hambre. De hecho, un grupo de investigadores trabaja en poder usar a este grupo de células cerebrales como posibles dianas para los tratamientos para la obesidad.

Hace muy poco, el diario ABD ofrecía un interesante al artículo al respecto. No hemos dudado en compartirlo para conocer más acerca de los sabores, alimentos y el cuerpo humano:

 

Investigadores de EE.UU. han descubierto las neuronas que sabotean nuestros intentos de seguir una dieta y de no comer más de lo necesario. Se llaman AGRP, y son las responsables de la sensación de hambre que nos ‘obliga’ a picar entre horas y que boicotean las esfuerzos de seguir una dieta.

Las responsable de que tengamos hambre, explican los investigadores del Instituto Médico Howard Hughes, hacen que siempre que haya comida cerca, se produzca una señal que nos ‘obliga’ a comer. «Creemos que estas neuronas son un sistema motivacional ancestral diseñado para obligar a un animal a satisfacer sus necesidades fisiológicas». Los investigadores también han identificado un conjunto diferente de neuronas que están especializadas en generar sensaciones desagradables de sed.

El hambre afecta a casi todas las células del cuerpo y varios tipos de neuronas están dedicados a asegurar que un animal come cuando las reservas de energía son bajas.

Mucha hambre

«Hubo una predicción anterior de que habría neuronas que te hacen sentir mal cuando tienes hambre o sed. Esto tiene sentido desde un punto de vista intuitivo, pero todas las neuronas que se habían analizado parecían tener el efecto contrario», apunta. En estudios anteriores, los investigadores descubrieron que las neuronas que incitaron a comer lo hicieron mediante el aumento de los sentimientos positivos asociados a los alimentos. En otras palabras, que el hambre hace que la comida sepa mejor.

Las neuronas AGRP, ubicadas en una zona de regulación del cerebro conocida como el hipotálamo, participaron claramente en los comportamientos de alimentación: cuando el cuerpo carece de la energía, las neuronas AGRP se activan, y cuando las neuronas AGRP están activas, los animales comen, pero no se había investigado hasta ahora la estrategia de esas células para generar esa motivación.

Señal falsa

Junto a Nicholas Betley y Zhen Fang Huang Cao, los investigadores comenzaron a trabajar con una serie de experimentos de comportamiento. En el primero, ofrecieron a ratones bien alimentados dos geles con sabor a fresa y naranja. Los geles no contenían ningún nutriente, pero los ratones hambrientos tomaron ambas muestras. A continuación manipularon las señales de hambre en los cerebros de los animales modificando las neuronas AGRP mientras consumían uno de los dos sabores. En ensayos posteriores, los animales evitaron el sabor asociado con la señal falsa de hambre.

Shengjin Xu utilizó un diminuto microscopio móvil para mirar dentro de los cerebros de los ratones hambrientos y supervisar la actividad de las neuronas AGRP. Como era de esperar, las células se activan hasta que los ratones encuentran alimentos. Según Sternson, lo sorprendente es que los roedores en realidad no tienen que comer para calmar las neuronas, sino que las células dejaron de estar activas tan pronto como un animal vio alimentos o, incluso, una señal que indicaba que había alimentos. Además, su actividad se mantuvo baja mientras el animal comía.

Terapias

El equipo realizó entonces experimentos similares en los que se manipulan las neuronas sensibles a la sed en vez de neuronas AGRP. Esas neuronas, que se encuentra en una parte del cerebro conocida como el órgano subfornical (SFO, por sus siglas en inglés), se comportaron de manera similar: los animales evitan los lugares donde las neuronas SFO habían estado activas, lo que indica que las células generan un sentimiento negativo.

En otros experimentos, el equipo de Sternson investigará similitudes y diferencias entre los dos grupos de células. Además, su equipo está interesado en comprender más sobre cómo interferir en las funciones de las neuronas AGRP, lo que, en el futuro, podría hacer que sea más fácil eliminar esos kilos de más cuando se haga dieta.

Fuente: ABD Salud